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 Declaración de Fe


Con fines fraternales, de comunión espiritual y de doctrina, la Iglesia Cristiana El Calvario se encuentra afiliada al "Concilio Asamblea de Iglesias Cristianas, Inc." establecido en Washington, D.C. en el año 1939.

En principio, los cristianos evangélicos reconocemos que la Biblia es la regla suficiente de nuestra fe y conducta. En tal sentido, los presentes Artículos de Fe sirven para establecer las bases de doctrina y práctica entre los creyentes en Cristo, a fin de que todos seamos de un mismo sentir y hablemos una sola cosa, según 1 Corintios 1:10 y Hechos 2:42.

Estos Artículos de Fe constituyen un mecanismo de defensa, frente a la crisis teológica que en estos tiempos ataca a la sana doctrina. El avance del liberalismo y el modernismo, es cuidadosamente vigilado por la iglesia, a fin de mantener siempre la verdad del evangelio en todo lugar y circunstancia. En consecuencia, los presentes Artículos de Fe, sostenidos por la fraternidad de iglesias afiliadas al Concilio Asamblea de Iglesias Cristianas, Inc., hacen posible promover la unidad de la fe, más allá de las propias peculiaridades, o costumbres socio culturales de cada pueblo o país.

Es necesario cuidar la sana doctrina de la fe en Cristo, según la advertencia que hace el apóstol Judas, en su epístola contra los apóstatas de todo tiempo. Por lo tanto, la Iglesia Cristiana El Calvario enseña y practica el evangelio completo que nos enseñó nuestro Señor Jesucristo, que se fundamenta en la enseñanza de los apóstoles y profetas siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, según Efesios 2:20.

1. EL DIOS TRINO
Creemos en un solo Dios eternalmente existente e infinito, el Soberano del universo, santo en naturaleza, atributos y propósitos. Que El como Dios, es trino en su ser esencial, revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

2. JESUCRISTO
Creemos en Jesucristo la segunda persona de la Divina Trinidad; que Él es eternalmente uno con el Padre, que se encarnó por la obra del Espíritu Santo y que nació de la virgen María, de manera que dos naturalezas enteras y perfectas, es decir la Deidad y la humanidad, fueron unidas en una persona, verdadero Dios y verdadero hombre, el Dios-Hombre.

Creemos que Jesucristo murió por nuestros pecados, y que verdaderamente Jesucristo se levantó de la muerte y tomó otra vez su cuerpo, junto con todo lo perteneciente a la perfección de la naturaleza humana, con lo cual Él ascendió al cielo desde donde intercede por nosotros.

3. EL ESPIRITU SANTO
Creemos en el Espíritu Santo, la tercera persona de la Divina Trinidad, que está siempre presente y eficazmente activo en la Iglesia de Cristo y juntamente con ella, convenciendo al mundo del pecado, regenerando a los que se arrepienten y creen, santificando a los creyentes y guiando a toda verdad mediante Jesucristo.

4. LAS SAGRADAS ESCRITURAS
Creemos en la plena inspiración de las Sagradas Escrituras, por las cuales entendemos los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamentos, dados por inspiración divina, revelando infaliblemente la voluntad de Dios respecto a nosotros en todo lo necesario para nuestra salvación; de manera que ninguna cosa que esté fuera de la Biblia puede imponerse como Artículo de Fe.


5. EL PECADO ORIGINAL O LA DEPRAVACION
Creemos que el pecado original, o sea la depravación, es aquella corrupción de la naturaleza de toda la prole de Adán, razón por la cual todo ser humano está muy apartado de la justicia original, o sea del estado de pureza de nuestros primeros padres al tiempo de su creación; que es adverso a Dios, sin vida espiritual e inclinado al mal y esto de continuo; y que esta depravación continúa existiendo en la vida del hombre hasta ser lavado por la sangre de nuestro Señor Jesucristo.

6. LA PROPICIACION
Creemos que Jesucristo, por sus sufrimientos al vertir su preciosa sangre y por su muerte meritoria en la cruz, gozó una propiciación plena; que esta propiciación es la única base de la salvación, y que es suficiente para todo individuo de la raza de Adán.

La propiciación es benignamente eficaz para la salvación de los irresponsables y para los niños en su inocencia, pero para los que llegan a la edad de la responsabilidad, sólamente es eficaz para su salvación cuando se arrepienten y creen en nuestro Señor Jesucristo.

7. EL LIBRE ALBEDRIO
Creemos que la creación del hombre a la imagen de Dios, incluyó la capacidad de escoger entre el bien y el mal y que por ello, fue hecho moralmente responsable; que por la caída de Adán llegó a ser depravado, de tal modo que no puede por sus propias fuerzas naturales y obras, tornarse y prepararse para la fe y para invocar a Dios. Pero la gracia de Dios por Jesucristo se concede gratuitamente a todos los hombres, capacitando a todos los que quieren tornarse del pecado a la justicia, a creer en Jesucristo, para perdón y limpieza del pecado, y seguir las buenas obras agradables y aceptas a su vista.

Creemos que el hombre, aunque posea la experiencia de la regeneración y de la entera santificación, puede caer de la gracia y apartarse, a menos que se arrepienta de su pecado, se perderá eternamente y sin esperanza.

8. EL ARREPENTIMIENTO
Creemos que el arrepentimiento, que es un cambio sincero y completo de la mente respecto al pecado, con el reconocimiento de culpa personal y la separación voluntaria del pecado, se exige para todos los que por acción o propósito, han llegado a ser pecadores contra Dios. El Espíritu de Dios da a todos los que quieren arrepentirse, la ayuda benigna de la contricción del corazón y esperanza de misericordia, para que crean en el perdón y logren la vida espiritual.

9. LA JUSTIFICACION
Creemos que la justificación es aquel acto benigno y judicial de Dios, por el cual Él concede pleno perdón de toda culpa, la remisión completa de la pena de los pecados cometidos, y la aceptación como justos de los que con fe reciben a Jesucristo como su Señor y Salvador.

10. LA SANTIFICACION
La santificación es un acto de separación de aquello que es malo, y de dedicación a Dios, según Romanos 12:1,2; 1a. Tesalonisenses 5:23 y Hebreos 13:12.

Las Sagradas Escrituras enseñan una santidad de vida sin la "cual nadie verá al Señor", según Hebreos 12:14. Por el poder del Espíritu Santo somos capacitados para obedecer al mandamiento de "Sed santos, porque yo soy santo", según 1a. Pedro 1:15,16. La santificación se efectúa en el creyente, por su reconocimiento e identificación con Cristo en su muerte y resurrección, y por la confianza diaria en esa unión, y por el ofrecimiento continúo al dominio del Espíritu Santo de todas las facultades, según Romanos 6:1-11,13; 8:1,2,13; Gálatas 2:20 y Filipenses 2:12,13.

11. LA ESPERANZA BIENAVENTURADA
La resurrección de aquellos que duermen en Cristo y su traslado juntamente con aquellos que vivimos y quedamos hasta la venida del Señor, es la inminente y bendita esperanza de la Iglesia, según 1a. Corintios 15:51,52. La segunda venida de Cristo incluye el rapto de los santos, lo cual constituye la bendita esperanza del creyente, seguido por el visible retorno de Cristo con sus santos para reinar en la tierra por mil años, según Zacarías 14:5; Mateo 24:25,30; Apocalipsis 1:7; 19:11,14 y 20:1-6.El reino milenial traerá la salvación de Israel como nación según Ezequiel 37:21,22; Sofonías 3:19,20 y Romanos 11:26,27, así como el establecimiento de paz universal, según Isaías 11:6-9, Salmos 72:3-8 y Miqueas 4:3-4. Habrá un juicio final en el que todos los inicuos muertos se levantarán para ser juzgados según sus obras; y el que no es hallado escrito su nombre en el Libro de la Vida, junto con el diablo y sus ángeles, la bestia y el falso profeta, será consignado a eterno castigo en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda, según Mateo 25:46, Marcos 9:43-48, Apocalipsis 19:20; 20:11-15 y 21:8. Nosotros de acuerdo a sus promesas, esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia, según 2a. Pedro 3:13 y Apocalipsis 21:22.

12. LAS ORDENANZAS DE LA IGLESIA

A. El Bautismo en Agua

La ordenanza del bautismo por inmersión se encuentra en la Biblia. Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor tienen que ser bautizados. El bautismo bíblico por inmersión es hecho en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, siendo testimonio del nuevo nacimiento en la fe de nuestro Señor Jesucristo. De esta manera se da un testimonio al mundo que el creyente ha muerto con Cristo, y que juntamente con Él se ha levantado a novedad de vida, según Mateo 28:19; Marcos 16:16; Hechos 10:47,48 y Romanos 6:4.

B. La Cena del Señor

La Cena del Señor, consistiendo de los elementos, el pan y el fruto de la vid, es la expresión simbólica que denota nuestra participación en la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo según 1 Pedro 1:4, así como una profecía de su segunda venida, según 1a. de Corintios 11:26, por lo que es una ordenanza para todos los creyentes "hasta que Él venga".

Siendo que el bautismo es el testimonio del nuevo nacimiento, y la Cena del Señor testimonio del crecimiento y desarrollo de la vida cristiana, sólo podrán participar de ella todos los creyentes bautizados por inmersión.

13. LA SANIDAD DIVINA
Creemos en la doctrina bíblica de la sanidad divina y enseñamos a nuestro pueblo a que se esfuerce en ofrecer la oración de fe para la sanidad de los enfermos. La sanidad divina es una parte integrante del evangelio, la liberación de toda enfermedad ha sido provista para nosotros por el sacrifico expiatorio de Cristo, según Isaías 53:4; Mateo 5:16-17 y Santiago 5:14-16. Los medios y agencias providenciales no han de ser rehusados cuando sean necesarios.

14. LA IGLESIA
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, la morada a través del Espíritu, divinamente señalada para el cumplimiento de su Gran Comisión. Cada creyente nacido del Espíritu, es parte integrante de la asamblea general o Iglesia de los Primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo, según Efesios 1:22-23 y 2:22. El propósito de Dios concerniente al hombre es de buscar y salvar lo que se había perdido, ser adorado por el hombre, y de edificar un cuerpo de creyentes a la imagen de su Hijo, como razón principal de su existencia.
En este sentido, la Iglesia Cristiana El Calvario, afiliada al Concilio Asamblea de Iglesias Cristianas, Inc. (Assembly of Christian Churches, Inc.), a su vez integrantes de la Iglesia Universal de Cristo, constituye:

(1) Un cuerpo en el que el hombre puede adorar a Dios, según 1a. Corintios 12:13.
(2) Una agencia de Dios para la evangelización del mundo, según Hechos 1:8 y Marcos 15:16.
(3) Un canal por el cual el propósito de Dios de edificar un cuerpo de santos perfeccionados a la imagen de su Hijo se efectúe, según Efesios 4:11-16; 1a. Corintios 12:28 y 14:12.

15. EL DIA DE REPOSO
El primer día de la semana es para el reposo físico, para la adoración y el compañerismo, en el cual sólo deben hacerse obras de necesidad y de misericordia, según Mateo 28:1; 1a. Corintios 12:28; 14:13; Efesios 4:11-12 y Colosenses 1:29.

16. LOS DIEZMOS
Dios ordena a los creyentes a pagar sus diezmos para el sostenimiento del ministerio y dar ofrendas para los diversos gastos de la obra del Señor, así como para
socorrer a los pobres, las viudas y los enfermos según Génesis 28:20-22; Malaquías 3:10 y 2a. Corintios 9:6-9.

17. EL MATRIMONIO
El matrimonio es una unión para toda la vida de un hombre y de una mujer.

De acuerdo a las enseñanzas del Señor Jesús, sólo existe una causa para el divorcio: la fornicación según Mateo 19:9. Creemos que un creyente no debe casarse mientras viva su cónyuge según Marcos 10:11-12; asimismo nos declaramos en contra del matrimonio de creyentes con inconversos. Aunque puedan existir otras causas y condiciones tales que pudieran justificar un divorcio de acuerdo a la ley civil, sólo el adulterio es una base escritural para el divorcio, y sólo el adulterio proporciona la base que puede justificar el cónyuge para volverse a casar, según Mateo 5:31-32 y 19:3-9.

18. GOBIERNOS DEL MUNDO
Creemos que los gobiernos del mundo son permitidos por Dios, y estamos agradecidos a los que consagran en sus constituciones la libertad de cultos y los derechos humanos.

Por otra parte creemos lo que la Biblia enseña de "no matar", amar al prójimo como a nosotros mismos y no vengarnos, pues "mía es la venganaza" dice Dios "Yo pagaré". Nos declaramos prestos a servir a la patria alegremente en cualquier servicio de no combatiente.

19. ATAVIO
(A) Creemos que la mujer debe cubrir sus carnes y que es vergonzoso mostrar su desnudez, según 1a. Pedro 3:1-7; 1a. Timoteo 2:9-11; 3:2, 13 y 1a. Corintios 11:10-16.

(B) Creemos que la mujer debe vestir femeninamente y el hombre masculinamente según Deuteronomio 22:5 y Romanos 1:26-27.

(C) Creemos que la mujer cristiana no debe cortarse el cabello porque es honroso, según 1a. Corintios 11:6-15. Creemos que es deshonesto que el varón se deje crecer el cabello, según 1a. Corintios 11:14.

(D) Creemos que tanto el hombre como la mujer no deben depender de adornos o pinturas artificiales para las extremidades del cuerpo, ni usar perlas ni adornos innecesarios, según 1a. de Pedro 3:1-7; Isaías 3:16-24 y Romanos 13:14.

20. JUEGOS DE AZAR
Creemos que la persona una vez que es salva, debe abstenerse de participar en los juegos de azar, tales como bingos, loterías, rifas y otros, porque esto muestra tener
desconfianza en la providencia de Dios, según Salmos 23:1.

21. OCULTISMO
Creemos que no debemos participar con los espiritistas, adivinos y practicantes de creencias relacionadas con el ocultismo; no rezarle a los muertos, según Deuteronomio 18:9-12; Levítico 19:31; Isaías 8:19-22; Apocalipsis 21:8; y 22:15. La práctica espiritista es condenada por Dios según 1a. Crónicas 10:13-14, Levítico 20:6 y 2a. Reyes 21:6-12.


POSICIÓN SOBRE CUESTIONES DE ACTUALIDAD

De otro lado, la Iglesia Cristiana El Calvario ha fijado su posición sobre cuestiones de latente actualidad, que es básicamente la misma del Concilio Asamblea de Iglesias Cristiana, Inc.

Estas cuestiones son:

a) Homosexualismo y lesbianismo

Las prácticas de tener relaciones entre personas de un mismo sexo, sean varones o mujeres, son totalmente contrarias a la voluntad de Dios, que castiga a los que hacen tales cosas. En consecuencia la Iglesia Cristiana El Calvario no acepta estas prácticas, aunque sí creemos que hay perdón y libertad en Jesucristo para quienes dejen de cometerlas, sometiéndose a la voluntad de Dios, según Génesis 1:27-28; 5:2; Levítico 18:22; 20:13; Romanos 1:26-27; 1a. Corintios 6: 9-10 y 1a. Timoteo 1:9-10. Consecuentemente, de ninguna manera la iglesia acepta el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

b) Donación de órganos

No existiendo base bíblica que apruebe o desapruebe la donación de órganos, esta iglesia deja a discreción de la persona donante, siempre y cuando esté en la plenitud de su consentimiento y razón de acuerdo con la ley, garantizando sus derechos y evitándose riesgos físicos, mentales o de otra índole. No admitimos el transplante de órganos que provoque directamente en el ser humano la mutilación de alguno de sus miembros, lo deje inválido o le sobrevenga la muerte, aunque sea para retardar el fallecimiento de otra persona.

c) La Eutanacia

La eutanacia como acto que busca intencionalmente provocar la muerte o ayudar a morir a una persona para poner fin al dolor y sufrimiento, es contraria a la voluntad de Dios. La iglesia no aprueba la práctica de la eutanacia, por cuanto la Biblia se opone por ser una violación a la ley divina; así como ofensa y crimen contra el ser humano, al privarle la oportunidad a la persona de un tiempo que pudiera ser decisivo para su salvación, según los textos concordados de Génesis 2: 7; Exodo 20:13; Deuteronomio 5:17; 1 Samuel 2:6; Levítico 19:16; Job 27:8; Mateo 5:21; Lucas 18:20; Romanos 13: 9-19;14:18; 1 de Corintios 3:16-17; 6:19-20 y 1 Pedro 4:15.

d) Aborto

El aborto que viene a ser la expulsión prematura del cigote, embrión o feto, tiene significación de orden médico, teológico, legal, ético y personal. La ley de Dios es abiertamente contraria a todo aborto provocado que es requerido como fin o medio. En consecuencia, la iglesia no acepta por ninguna causa, razón o circunstancia el aborto provocado e intencional; ya que siendo Dios es el dador de la vida y preservador de la misma, El nos ha confiado la digna misión de conservarla. Es deber de los creyentes proteger la vida con el mayor cuidado desde el mismo momento de la concepción, por lo cual el infanticidio y aborto son crímenes abominables.

Existe abundante base bíblica al respecto: (A) Cuidado prenatal de parte de Dios, según Salmos 139:13-16 y Jeremías 1:5; y, (B) Legalidad de Dios sobre la vida, según Deuteronomio 27:25, Job 10:8-12; 31:15; Salmos 71:6; 119:73; Eclesiastés 11:5; Isaías 46:3-4 y 49:1-5.

Las personas cuyos embarazos son producto de abuso sexual o incesto deben ser aconsejadas adecuadamente en el sentido de que, si no desean criar al recién nacido, deben darlo en adopción, ya que esto es preferible antes que provocar un aborto. En todos los casos, la iglesia prestará consejería de acuerdo a la Palabra de Dios.

e) Promiscuidad Sexual

La promiscuidad sexual es el estado del instinto de un individuo que se caracteriza por el deseo descontrolado del apetito sexual, sea con una o más personas indiscriminadamente. La iglesia se opone a la promiscuidad, por cuanto el acto sexual fuera del matrimonio es gravemente contrario a la dignidad de la persona, la familia y los hijos. El uso deliberado de la facultad sexual fuera de la relación conyugal, contradice a su finalidad sea cual fuere el motivo que la determine, según 1 Corintios 15:20 y Hebreos 13:4.

f) Cremación

Es la acción o proceso de incinerar un cuerpo muerto convirtiéndolo en cenizas. La iglesia no promueve la práctica de la cremación, porque consideramos que el cuerpo de un difunto merece dignidad en su sepultura sin ser cremado, por ser esta la práctica judeocristiana, como vemos en Génesis 25:39; Deuteronomio 24:5-6; Josué 7:25-26; Mateo 27:57-61 y Hechos 2:29.

Sin embargo, pueden darse casos en que por razones económicas o de otra índole debidamente justificada, los deudos tengan que recurrir a esta práctica, correspondiéndole a la iglesia prestar el adecuado auxilio espiritual.

g) Incesto

El incesto es el acto carnal entre personas de un mismo parentesco de sangre, a quienes se les prohibe contraer matrimonio. La Biblia establece la prohibición de Dios para la unión conyugal entre personas consanguíneas. Por ejemplo, bajo la ley mosaica, un hombre no podía casarse ni con su hermana ni con la hermana de su madre ni con su nuera. Estas mismas prohibiciones predominan actualmente aún en las sociedades no cristianas. La iglesia no acepta el incesto, según la Palabra de Dios en Levítico 18:6-20; 20:17; 19:21; Deuteronomio 22:30 y 1 Corintios 5:1-5.

h) Humanismo secular y la teoría de la evolución

El humanismo secular es el sistema de doctrinas y prácticas que rehusa toda forma de creencia religiosa y de adoración a Dios. Por su parte, la teoría de la evolución enseña que el hombre es producto de una variante animal, y que a través de miles de años llegó a adoptar la naturaleza física que hoy tiene.

La Iglesia Cristiana El Calvario se opone al humanismo secular, por cuanto violenta la relación entre el hombre y su Creador, degradando a Dios al mismo nivel del ser humano y haciendo creer que es innecesario su salvación. Asimismo, la iglesia se opone a la teoría de la evolución porque es totalmente contraria al relato bíblico que el hombre fue creado por Dios, según vemos en Génesis 33:12; Salmos 14:1; 53:1; Eclesiastés 12:13-14; Jeremías 9:23-24; Ezequiel 28:1-9; Romanos 1:20-22; Hechos 4:12; 17:28-30; 2 Corintios 4:3-4; 5:10; Gálatas 2:20; Colosenses 2:8; Hebreos 4:13; 11:16; 1 Corintios 6:1-11 y 2 Pedro 1:4-8.